LA DESTRUCCIÓN DE LA TORRE DE PISA | MIQUEL BAUÇÀ

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Poeta de culto, y una de las figuras más radicales e inconformistas de la literatura catalana contemporánea, Miquel Bauçà publicó entre las décadas del ochenta y del noventa las novelas cortas Carrer Marsala, El vellard y L’escarcellera. Traducidas por primera vez al castellano y reunidas en el presente volumen, estas piezas breves nos sumergen en los monólogos de tres personajes: un vendedor de jabón hipocondríaco obsesionado con la higiene dental y el sexo; un hombre que observa a diario desde su ventana a un anciano encerrado y maltratado por su guardián; y un prisionero que nos habla de su cautiverio y de la extraña relación con la mujer que lo mantiene encarcelado. Con su corrosivo y feroz humor, Bauçà delinea existencias claustrofóbicas, criaturas que desde inagotables soliloquios se asoman, impotentes, a la brecha que separa su subjetividad de un mundo exterior cuyo sentido se escapa. Entre guiños sutiles, un ritmo sostenido y fragmentos que como un ritornello vuelven a lo largo de las páginas, las tres novelas que integran La destrucción de la torre de Pisa conforman una constelación caleidoscópica donde se escuchan ecos de Kafka, Beckett y Bernhard. Y nos ofrecen además un recorrido intenso por el estilo y los temas predilectos de un escritor que no se agota en las excéntricas anécdotas biográficas ni en la leyenda de poeta maldito, sino que ante todo ha sabido entender la literatura como desafío, como un espacio decididamente incómodo y fascinante.

 

“Bauçà exprime la lengua al máximo y nos obliga a recorrer nuestro interior, (y recurrir a veces al diccionario) para asumir y captar su poesía. En cuanto lo conseguimos, cuando desciframos su código, su sentido del humor, sí, pero también su seriedad, todo a la vez, el resultado es indescriptible.” – Andreu Gomila, Contexto y acción

 

 

Miquel Bauçà (Felanitx, 1940 – Barcelona 2004) fue un escritor mallorquín que se dio a conocer como poeta con la obra Una bella història (1962). A este libro, galardonado con el premioJoan Salvat-Papasseit, le siguieron otros poemarios como El noble joc (1972), Notes i comentaris (1975) y Cants jubilosos (1977), que lo posicionaron en los años setenta como una de las voces más relevantes de la poesía en lengua catalana. En 1985 publica Carrer Marsala, escrita en 1974, y la obra obtiene los premios Ciutat de Barcelona y Cavall Verd, consagrando a Bauçà también como un referente insoslayable en el ámbito de la narrativa en catalán. A partir de entonces alterna la poesía y la narrativa, y en 1992 publica el poemario El crepuscle encén estels y las novelas breves El vellard y L’escarcelera. En 1998 inicia un singular proyecto literario con la publicación de El canvi, una obra híbrida que combina prosa y poesía y está estructurada como un diccionario enciclopédico. Este proyecto continúa en Els estats de connivència (2001) y Els somnis (2002), y en Rudiments de saviesa (2005) y Certituds immediates (2007), publicados postumamente.